Miranda Capurro: su debut y el debate sobre influencers en el cine peruano
Miranda Capurro dio el salto de las redes al cine con Amigo, por ahí no es. Su debut reavivó el debate sobre la preparación actoral y el peso de la popularidad digital en el cine peruano.
El estreno de Amigo, por ahí no es, el pasado 1 de octubre, marcó el debut cinematográfico de Miranda Capurro, conocida por su participación en Zaca TV y su carrera como cantante y creadora de contenido. La película, dirigida por Gino Tassara y protagonizada también por Jassir Yunis y Mathias Spitzer, llegó a las salas peruanas en medio de cuestionamientos sobre la elección de nuevos rostros para la pantalla grande.
A casi un mes de su estreno, las declaraciones del director, el proceso de preparación de Capurro y las críticas posteriores permiten conocer las distintas perspectivas que han surgido alrededor de esta producción.
Un debut bajo la lupa
Los cuestionamientos sobre el reparto comenzaron incluso antes de que la película llegara a los cines. En una entrevista con la revista COSAS, Gino Tassara reconoció que algunos críticos señalaban la falta de experiencia de Miranda Capurro y Jassir Yunis, así como un supuesto favoritismo en la selección del elenco.
El director defendió su decisión y explicó que no conocía personalmente a Miranda antes de convocarla al casting. Respecto a Yunis, quien es su hijo, destacó que llevaba años vinculado al mundo audiovisual y había participado en otros proyectos.
Tassara también aseguró que ambos sorprendieron durante las evaluaciones realizadas con grupos de espectadores. Sin embargo, estas apreciaciones corresponden a la valoración del realizador y no representan una evaluación independiente de sus actuaciones.
La elección de figuras vinculadas al entretenimiento digital se convirtió así en uno de los puntos de discusión sobre la producción, más allá de la historia que buscaba contar en pantalla.
Del casting a la pantalla grande
Antes de interpretar a Almendra, Miranda Capurro tuvo que superar un proceso de selección. Según relató a COSAS, recibió una invitación del director y contó con apenas dos días para preparar su audición, en la que participaron más de 60 aspirantes al mismo papel.
Tras obtener el personaje, comenzó una etapa de preparación junto a sus compañeros. En una entrevista publicada por Diario Correo el 6 de octubre, explicó que realizaron tres meses de talleres para construir sus personajes y desarrollar la cercanía que debían transmitir como amigos en la ficción.
La artista reconoció que llegó al proyecto sin experiencia previa en actuación. No obstante, su primera participación cinematográfica despertó su interés por continuar explorando esta disciplina, incluso en producciones televisivas.
Capurro también ha hablado de las expectativas que acompañan a quienes llegan al mundo artístico desde las redes sociales. En COSAS reconoció que contar con una comunidad digital puede facilitar la difusión de nuevos proyectos, pero también implica tener que demostrar sus capacidades frente a quienes la conocen únicamente como influencer.
Su intención, según explicó, es seguir preparándose y aprovechar las oportunidades para desarrollar nuevas facetas artísticas.
¿Los seguidores garantizan espectadores?
El caso de Miranda también plantea una discusión sobre el papel de la popularidad digital en la promoción cinematográfica. Una comunidad numerosa en redes puede generar atención alrededor de una película, pero eso no permite determinar por sí solo cuántas personas decidirán verla en el cine.
En este escenario, la elección de figuras mediáticas para protagonizar producciones nacionales también ha recibido cuestionamientos desde la crítica especializada.
El 16 de octubre, Cinencuentro publicó una reseña de Sandro Mairata que cuestionó la propuesta cinematográfica de la película y la participación de figuras provenientes del entretenimiento y las redes sociales.
Se trata de una valoración crítica sobre la producción, no de una conclusión general sobre la opinión del público. Tampoco permite establecer que la presencia de influencers haya determinado su desempeño comercial.
El debut de Miranda Capurro muestra cómo los creadores de contenido pueden explorar nuevas oportunidades en el cine, aunque también quedan expuestos a las exigencias y críticas de una industria distinta. Su experiencia deja abierta una discusión sobre el lugar que deberían ocupar la popularidad digital, la preparación y el desempeño artístico en la elección de nuevos talentos.