El boom de los conciertos en el Perú
Los conciertos en Lima son cada vez más populares. Sin embargo, ¿cuáles son los retos que se le presentan a esta industria para llegar al siguiente nivel?
En los últimos años, Lima se ha vuelto una parada cada vez más recurrente en los tours internacionales. Recientemente, las presentaciones de BTS causaron furor agotando tres fechas, movilizando a centenas de fans y proyectando ganancias en millones de soles para distintas industrias. Es innegable que los conciertos representan un gran atractivo para el público y para la economía, sin embargo, su desarrollo no está exento de falencias y limitaciones.
El boom de los conciertos en Lima
Los conciertos son uno de los principales motores de la industria de entretenimiento en el Perú. A inicios de mes, la Cámara de Comercio de Lima reveló que serían dichos eventos lo que impulsaron el crecimiento del sector en un 7%. Además, pronosticó un movimiento de 200 millones de soles con la llegada de BTS al Perú. Este estímulo no solo beneficia al entretenimiento, sino que estimula otras actividades económicas. Los recuerdos, vestimentas e, incluso, alimentos brandeados con la temática del espectáculo son fuentes importantes de ingresos. De hecho, en enero, la SUNAT registró S/. 2.75 millones de soles en dichas ventas durante el concierto de Bad Bunny.
Este boom de los conciertos ya había dado su gran salto en el año 2023. Fue entonces que el INEI registró un incremento de casi del 7% en los de mayores de 14 años que habían asistido a uno de estos eventos. Ello con respecto al año anterior. Ni siquiera los precios altos parecen desanimar al mercado. Con BTS se registraron boletos que sobrepasaban los S/. 2 000 y aun así lograron el sold out en todas sus fechas. “El consumidor se ha estado acostumbrando a que tiene que pagar un ticket un poco más alto para poder tener un artista de calidad”, explica Gonzalo López, productor de Good Crew. De igual forma, la compra rápida y sostenida motiva a las agencias para seguir trayendo artistas.

Nota. Entradas para el Sound Check de BTS distribuidas a través de Tickemaster. La banda agotó sus 3 fechas en la primera visita que realizaron al Perú.
Otro aspecto importante en este surgimiento ha sido la tecnología. López explica que se ha facilitado el acceso a equipos de sonido y luces que mejoran la experiencia de los conciertos. Ello no solo genera mayor confianza en el consumidor, quien sabe que al pagar un boleto, aunque sea de precio elevado, obtendrá una presentación de calidad. También, ha permitido la llegada de más artistas internacionales y masivos, quienes tienen mayores exigencias técnicas para realizar sus presentaciones. “Ahora que ya vino BTS, ya creo que ya estamos a la altura de todos”, concluye Gonzalo quien considera a la oferta peruana casi con la misma fortaleza que la de Chile.
Artistas locales y emergentes
Las mejoras en la calidad del sonido y los efectos visuales también se han visto en los conciertos no masivos. López afirma estas tecnologías han permitido que otros locales, como bares, se conviertan no solo en escenarios para presentaciones en vivo, sino que tengan la capacidad de cobrar un ticket más alto con la seguridad de satisfacer la inversión de su público. Algo muy importante, ya que son espacios donde artistas independientes o de nicho suelen darse a conocer. Sin embargo, también señala que a veces los eventos internacionales pueden quitarles protagonismo a los locales.
Asimismo, persisten las dificultades para la difusión de dichos músicos. “Falta más es el apoyo de radios […] Faltan podcasts musicales, eso va a ayudar a que haya más difusión y más conocimiento del público”, dice López, haciendo un llamado no solo a mejorar y diversificar la selección musical, sino también a promover el análisis de las piezas. En un mercado dominado, particularmente, por figuras internacionales, esto sería crucial para salir de las corrientes más comerciales y aumentar darle la visibilidad al arte local.
Lima: Una ciudad donde persisten las limitaciones
Sin bien ha habido avances en la tecnología, aún se encuentran barreras para alcanzar una mayor oferta de conciertos. Esto ocurre principalmente con los eventos masivos. “En Santiago de Chile un concierto se ofrece para 3.000 personas, el espacio de 1.000 o de 500”, revela Coqui Fernández, , menciona que los recintos no benefician a la industria. A ello se le suman precios que duplican el costo de los recintos en lugares como Buenos Aires o Sao Pablo, reduciendo la competitividad del mercado peruano.
Igualmente, los espacios disponibles no son pensados para espectáculos masivos y tampoco sus alrededores. “La ciudad no está diseñada para tener eventos masivos”, dice Gonzalo López refiriéndose a la falta de accesos y salidas seguras. El incidente ocurrido en el concierto de Robbie Williams abrió el debate respecto a este punto. En dicha ocasión, el cierre de un puente peatonal llevó a que las personas escalaran por la pendiente de la Costa Verde. Como consecuencias, el concierto del día siguiente debió ser cancelado por las autoridades. Respecto a esto, López resalta la importancia de vías adecuadas para la salida de las personas y la mejora de las medidas preventivas ante estos problemas de logística.

Nota. Comunicado publicado por Indecopi en @indecopioficial. Instagram.
Los artistas también tienen ciertas preferencias y estrategias que los llevan a omitir paradas en sus giras. Coqui Fernández habla de concepto de residencia, una lógica desde la cual los artistas prefieren dar varias presentaciones continuas en una sola. “Se ahorra mucho porque los costos de movilidad, de transporte, de flete, son altísimos”, explica. Esta es una situación que se dio en las negociaciones con artistas como Taylor Swift que prefirieron centralizar sus presentaciones en pocas ciudades. A ello se le suma que en ciertos países el mercado da pagos más altos, esto los convierte en destinos más atractivos, especialmente cuando el tiempo de gira es ajustado.