¿Pueden las IA crear personajes que de verdad conecten? El valor del diseño de personajes en los videojuegos
La reciente llegada de la nueva IA de Google para crear videojuegos retoma el debate sobre la comercialización genérica de personajes en los videojuegos. Ilustradores de Trazos Animation Studio explican cómo la intencionalidad artística, el lenguaje corporal y la narrativa construyen la verdadera empatía, y su influencia en los jugadores.
La inteligencia artificial está transformando los procesos de desarrollo en la industria del entretenimiento digital. El 7 de octubre de 2026, en el blog de Google se nos presentó Playground, una plataforma experimental que permite generar y compartir videojuegos mediante prompts, sin necesidad de programar ni ilustrar. Ante el aumento de estas herramientas automatizadas, la cultura gamer y la industria digital se enfrentan a un interrogante fundamental. ¿Qué hace que un personaje no solo sea visualmente atractivo, sino que despierte empatía genuina y permanezca en la memoria del público?
Para responder a esta pregunta, se realizaron entrevistas a dos ilustradores especializados en animación y videojuegos pertenecientes a Trazos Animation Studios. Sus testimonios, combinados con el análisis de casos icónicos como Jinx de Arcane, así como con investigaciones académicas, demuestran por qué la sensibilidad y la dirección artística humana continúan siendo insustituibles.
La influencia y psicología del diseño
El proceso de creación de un personaje abarca mucho más que decidir que vestuario o color de pelo darle. Marcelo Mendoza, uno de los entrevistados e ilustrador y animador de videojuegos y de Trazos Animation Studios, sostiene que el aspecto físico funciona como la puerta de entrada hacia la psicología del individuo. “El diseño es como la puerta a otro paso… Dar esta primera impresión y que justamente lleve de la mano al espectador a que pueda sentir empatía”, afirma el artista.
En la narrativa gráfica, las formas geométricas y los colores comunican rasgos de carácter de manera inmediata; en el primer instante que vemos al personaje en pantalla podemos asumir su comportamiento. Por ejemplo, figuras redondas son asociadas a características como la amabilidad, extroversión y carisma, siendo uno de los recursos que más se usan en los protagonistas. Por otro lado, las formas cuadradas se relacionan con la rigidez y la seriedad, y las estructuras triangulas y angulosas aportan dinamismo y velocidad, aunque también pueden transmitir peligro o amenaza.

Esta perspectiva fundamentada en la práctica profesional coincide plenamente con los principios educativos expuestos por Riot Games en su material de formación sobre arte para videojuegos publicado en 2024. La desarrolladora sostiene que el arte no cumple una función meramente decorativa dentro del desarrollo, sino que es un componente estructural de la experiencia de juego. El uso estratégico de la forma, la paleta cromática y las proporciones ayuda a construir la identidad del personaje.
La inmersión del jugador
Esta visión mencionada anteriormente coincide con una revisión sistemática publicada en 2025 por la revista científica 593 Digital Publisher CEIT, titulada Impacto del diseño de personajes en la inmersión de videojuegos. Tras analizar 50 estudios académicos rigurosos bajo la metodología PRISMA (siendo el total de estudios 617) el investigador Sergio Zuñiga-Santos y su equipo determinaron que el diseño de personajes concentra el 41% del impacto en la inmersión del videojuego, superando a la inmersión ambiental (34%), la psicología del usuario (13%) y la calidad de animación (12%). El informe concluye que una silueta distintiva y una coherencia estética sólida resultan indispensables para sostener el flow state del jugador.
Complementando esta evidencia, una investigación experimental llamada The Influence of Game Character Appearance on Empathy and Immersion: Virtual Non-Robotic Versus Robotic Animals, publicada en el 2020 en la revista Simulation & Gaming, evaluó la respuesta emocional de 100 participantes interactuando con personajes virtuales. El estudio comprobó la regla de la congruencia visual; los jugadores experimentan una empatía y una absorsión significativamente mayores cuando la apariencia física del personaje y sus expresiones faciales guardan armonía entre sí. Por ejemplo, un animal de aspecto biológico despierta mayor afecto cuando gesticula emociones humanas, mientras que una figura robótica genera más afinidad cuando permanece inexpresiva; romper esa coherencia causa extrañeza y rompe la ilusión del juego.

Mientras plataformas como Google Playground combinan patrones estadísticos extraídos de millones de imágenes en internet, los artistas aplican la psicología de la forma, del color y hasta del entorno del que vienen. La IA fusiona estos elementos de forma sintética, pero carece de la intención narrativa requerida para darles sentido dentro de un universo específico y que el jugador se sienta cómodo en este.
Personajes grises
Kayra Salazar, la segunda entrevistada, quien también es ilustradora profesional y animadora del estudio, sostiene que las fallas y contradicciones son los verdaderos puentes de conexión humana. “Sus imperfecciones, contradicciones o vulnerabilidades hacen que sean más humanos y que tú te puedas identificar con mucha más facilidad”, afirmó tras hablar de los “personajes grises”.
En el diseño narrativo, determinados elementos estéticos que a primera vista parecen meros accesorios decorativos adquieren una profunda carga afectiva cuando la trama revela su origen. Kayra señala: “Hay detalles de personajes que a primera vista dices “es por estética”, pero cuando ves que es por una vivencia que el personaje ha tenido, te encariñas más con el diseño”.
Un ejemplo emblemático de esto se encuentra en la construcción del personaje de Jinx en la serie Arcane, producida por Netflix y Riot Games. El artículo de Netflix Tudum, publicado en 2024, nos cuenta en brevedad la historia de la temporada 1. Durante el desarrollo de la trama, la percepción que uno tiene sobre el personaje cambia a medida que el relato revela su pasado como Powder. Su vestuario fragmentado, sus peinados asimétricos y su comportamiento impredecible son el reflejo directo de sus traumas infantiles y de las relaciones rotas que moldearon su transformación. La narrativa y el diseño no buscan justificar sus acciones explosivas y a veces contradictorias, sino darle un trasfondo que humanice sus conflictos internos.


Investigación para la creación
Uno de los aspectos más importantes que señalaron ambos ilustradores, fue el informarse antes de diseñar. Un error muy común al crear un personaje es el caer en estereotipos o faltas de respeto hacia las comunidades representadas. Es por ello que ambos señalan que se debe realizar una investigación cultural antes de iniciar.
Marcelo lo comprobó al ilustrar a los integrantes de una banda de rock alternativo para un cortometraje musical. Aunque al inicio contaba únicamente con fotografías generales, al profundizar con los músicos sobre el origen del tema descubrió que la canción abordaba la protección de las lagunas amazónicas y la conservación del agua. Este hallazgo lo llevó a rediseñar por completo los vestuarios de los avatares para incorporar elementos identitarios de la selva y reflejar con autenticidad esa causa ambiental.
Por su parte, Kayra vivió una experiencia similar al trabajar como ilustradora para una feria temática del país. La mascota principal era un gato andino sobre el cual inicialmente le brindaron datos muy breves. Sin embargo, ante una edición especial de Halloween, tuvo la oportunidad de proponer un concept art inspirado en la tradicional danza de la Diablada. “Entonces, al investigar sobre algo en específico para este personaje, pues ya tuve que investigar sobre el baile, la vestimenta, intentar profundizar un poquito más en su diseño y que se entienda lo que estamos representando.”, agregó.
El “diseño invisible” y la dirección humana
Cuando el diseño visual, la física del movimiento y la narrativa logran una sincronía perfecta, surge el fenómeno que los artistas denominan diseño invisible. En este punto, la gesticulación y la animación del personaje son tan fluidos entre sí, que el jugador simplemente se sumerge en la experiencia habiendo aceptado al avatar como una entidad viva. Como explica Mendoza, la regla de oro del diseño sutil es categórica: “Si se ve el error es que ya lo has hecho mal; y si no se siente nada es porque justamente está fluyendo con el diseño.
Frente a este estándar de inmersión, la llegada de Google Playground representa una innovación valiosa para la aceleración y el prototipado de mecánicas de juego, pero tropieza al intentar suplir la intencionalidad artística. Mientras un algoritmo recopila patrones del pasado sin capacidad de innovar, la verdadera conexión emocional exige una historia detrás de cada rasgo. Mendoza delimita los alcances de la automatización: “Sirve para prototipar ideas de juegos de una forma mucho más rápida […] Pero que una IA generativa te ayude a crear algo de la nada y que ese algo sea un producto final, no. Creo que para tener esa tecnología estamos muy lejos o sencillamente no va a llegar“. Sin la sensibilidad, la investigación cultural y la dirección de un artista, los universos creados por código corren el riesgo de volverse repetitivos y lucir, como advierten los ilustradores, simplemente “sin vida”.