El excandidato presidencial fue elegido para integrar el Senado, pero anunció que no asumiría el cargo.
Según los resultados proclamados por el Jurado Nacional de Elecciones el pasado 17 de mayo, el excandidato presidencial Rafael López Aliaga culminó en tercer lugar y obtuvo un escaño en el Senado. Sin embargo, el líder del partido Renovación Popular ha reiterado en más de una ocasión que no juramentará como parlamentario.
¿Qué dice la ley?
Dentro del marco legal, la renuncia a asumir un cargo público está permitida y, para esos casos, existe un procedimiento establecido. Como menciona el constitucionalista Erick Urbina, "jurídicamente es un acto que se puede dar... cuando no reciben las credenciales y manifiestan que no van a asumir el cargo, el JNE tiene la potestad de llamar al accesitario." Aunque no sea la misma persona que ganó la elección, el escaño debe ser ocupado por el siguiente candidato más votado de la lista, una situación que ya se ha presentado en procesos electorales anteriores.
¿Quién sería el accesitario?
En este caso, el accesitario de Renovación Popular sería el excongresista Absalón Vásquez, quien integró el parlamento como parte de la Alianza Electoral Perú 2000. De acuerdo con el portal del JNE, en la Hoja de Vida que presentó figura una condena suspendida por complicidad en el delito de peculado en contra del Estado. Ante su posible ingreso al Congreso, López Aliaga ha señalado que Vásquez será una persona vital dentro de la futura representación del partido.
Falta de representatividad
Una de las principales críticas a esta decisión apunta a la falta de representatividad que podría generarse. López Aliaga fue el candidato más votado de su agrupación política, por lo que muchos ciudadanos esperaban verlo ocupar el cargo para el que fue elegido. En caso de no asumir el escaño, ese respaldo ciudadano podría verse afectado.
Contradicciones con el partido
La negativa de López Aliaga también contrasta con las declaraciones de otros integrantes de Renovación Popular que sí prevén juramentar este julio, como Alejandro Muñante, senador electo por el partido. Sobre las posibles consecuencias de esta situación dentro de la bancada, el analista político José Cevasco sostuvo que "si el líder del partido ya no está dentro del Congreso, es un riesgo que él pierda liderazgo al interior de sus parlamentarios. Las decisiones de los parlamentarios son autónomas, no están sujetas a mandato imperativo."
Otro aspecto relevante es la aparente contradicción entre lo declarado por el excandidato y la postura expresada previamente por su agrupación. En un comunicado, Renovación Popular, aseguró que se “luchará firmemente desde el Congreso”, sin embargo, la decisión de López Aliaga parece ir en otra dirección.
Posibles consecuencias para López Aliaga
En esta misma línea, surge otra interrogante vinculada a las investigaciones y cuestionamientos legales que ha enfrentado López Aliaga durante su gestión como alcalde de Lima, procesos que, debido a su cargo, no han podido avanzar. Ante su negativa de asumir como senador, "él ya no va a tener la protección del cargo para que fácilmente sea denunciado y corran sus denuncias ante el Poder Judicial y la Fiscalía.", indica Cevasco.
En un contexto político altamente polarizado y el deterioro de la confianza en las instituciones como el JNE y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), decisiones como esta podrían profundizar aún más el escepticismo ciudadano frente a los procesos electorales.