Por qué ‘Primetime’ es uno de los retratos más oscuros de A24
Aunque a nuestra cartelera nacional aún no llega, el internet y la crítica global ya están ardiendo. Primetime acaba de estrenarse en Estados Unidos tras su aclamado paso por el Festival de Venecia donde debutó con un 95% de aprobación en Rotten Tomatoes , consagrándose como la nueva joya de A24. Dirigida por Lance Oppenheim, la cinta rompe con la biografía tradicional para mostrarnos qué pasa cuando la sed de justicia choca de frente con el circo mediático y el morbo en horario estelar.
La prensa especializada, incluida la BBC (que le otorgó 5 estrellas), ha calificado el trabajo de Pattinson como la mejor interpretación de su vida: un retrato implacable de un cazador de acosadores que el propio director definió como “un cruce entre Jerry Maguire y Drácula”. Para entender por qué esta película se ha vuelto una obsesión brutal antes de su llegada a Perú, analizamos la cinta desde tres ejes cargados de revelaciones.
EL CASO REAL QUE LO CAMBIÓ TODO
A mediados de los 2000, To Catch a Predator no era solo un programa; era un fenómeno cultural masivo que competía directamente en rating contra gigantes como Lost. Robert Pattinson encarna a Chris Hansen, el célebre periodista de la NBC que construyó su imperio exponiendo y humillando a presuntos agresores en señal abierta.
Sin embargo, la película no busca heroísmo. Como destaca BBC Mundo, la trama se sumerge en el episodio más oscuro del show ocurrido en 2006: el operativo encubierto donde Bill Conradt, un fiscal de Texas, se suicidó antes de ser arrestado por las cámaras del programa. Al ser cuestionado años después, el verdadero Hansen afirmó que “no se sentía responsable” y que Conradt “no quería afrontar la situación”. Primetime utiliza esa frialdad para cuestionar qué ocurre cuando la justicia se convierte en un show de rating sin frenos éticos.
There’s something you should know… PRIMETIME opens in theaters September 25. pic.twitter.com/01pz
nfBDAf— A24 (@A24) September 9, 2026
DE STUART LITTLE AL PAPEL MAS INCÓMODO DEL MUNDO
El choque ético de Primetime se vuelve aún más perturbador dentro y fuera de la pantalla. Por un lado, el verdadero Chris Hansen estalló públicamente en medios internacionales, tildando la producción de “totalmente inventada”, “un insulto” y amenazando con acciones legales por el uso de su nombre.
Por otro lado, la película esconde una elección de casting macabra revelada por Martin Cid Magazine: la reaparición de Jonathan Lipnicki. El antiguo niño prodigio que conquistó al mundo en los 90 como el tierno hijo de Jerry Maguire y el hermano humano de Stuart Little aceptó interpretar a ‘Crazyfrog73’, uno de los acosadores capturados en las emboscadas del programa. Para un actor infantil que creció esquivando los estigmas de Hollywood, encarnar a un depredador destruye cualquier nostalgia infantil y le añade a la película una capa metatextual brutal e incómoda.
LA GUERRA POR EL CLICK
Como señala la investigación de BBC Mundo, aunque nos guste pensar que la era del sensacionalismo de los 2000 quedó atrás, la “economía de la atención” actual demuestra que no hemos cambiado en nada. La única diferencia es que el linchamiento ya no se transmite en la televisión abierta, sino que se viraliza en TikTok y X (antes Twitter).
Ahora que la película llegó a los cines internacionales, las redes se han convertido en un campo de batalla donde usuarios difunden teorías de conspiración delirantes e infundadas sobre el director y los hechos reales. Primetime pasó de ser una sátira sobre la telerrealidad a convertirse, involuntariamente, en combustible para el algoritmo del pánico moral. La sociedad sigue sedienta de morbo y humillación pública; solo cambió la pantalla donde lo consume.
