El caso Yankelevich: Cuando la violencia ocurre a puertas cerradas
En el Perú, el 45.9% de los niños entre 9 y 12 años ha sufrido violencia dentro de su círculo familiar.
El reciente testimonio de Valentín Yankelevich, hijo de la recordada actriz argentina, Romina Yan, plantea una pregunta urgente: ¿qué ocurre con los niños que viven situaciones de violencia en sus propias casas? ¿Qué sucede cuando el maltrato se confunde con crianza? Y aún más importante, ¿qué tan preparados estamos para escuchar y atender estas situaciones?
La historia de Valentín
El pasado 11 de octubre, Valentín Yankelevich denunció públicamente a su padre, Dario Giordano, por violencia física y psicológica durante su infancia. La denuncia se dio en una entrevista para Infobae con Tatiana Schapiro, donde juntos recordaron sus primeros años de vida y a su madre, quien falleció en el 2010. Los episodios de violencia habrían comenzado solo unos años después.
En palabras de Valentín la vida en su casa era un “infierno” por el maltrato que sufrían tanto él como su hermano mayor. Incluso, llegó a desarrollar pensamientos suicidas, a pesar de tener solo 12 años. Fue entonces que tomó la decisión de irse a vivir con sus abuelos. El proceso duró años, pero en 2018, Cris Morena, conocida productora de la televisión argentina, y Gustavo Yankelevich ganaron la tenencia completa de los hermanos.
En su momento, el caso no se hizo mediático por temor a que la opinión pública obstaculizara el proceso legal. También, existía mucha preocupación en torno a que Dario Giordano tomara represalias contra la hija que aún quedaba a su cargo. Sin embargo, tanto en ese entonces como en la actualidad, esta denuncia abre la discusión sobre una problemática que históricamente se ha suscitado a puertas cerradas: la violencia intrafamiliar.
Una realidad no ajena al Perú
Si bien el caso se dio en Argentina, esta historia se replica en diversas partes del mudo y no es para nada ajena a la realidad de muchas familias peruanas. Cifras recabadas en la Encuesta Nacional de Relaciones Sociales, señalan que el 45.9% de niños de entre 9 y 11 años han sido víctimas de algún tipo de violencia física o psicológica en su entorno familiar o mientras estaban al cuidado de una persona adulta.
Tanto el maltrato físico como psicológico son frecuentes tipos de violencia. Solo entre enero y agosto del 2026, el programa Warmi Ñan resgistró un total de 18,436 casos reportados de violencia psicológica contra niños, niñas y adolescentes. La problemática fue seguida por los casos de violencia sexual que alcanzaron los 14,022 reportes y la violencia física con 11,290, ambos también contabilizados dentro del mencionado grupo poblacional. Estas cifras son signo de un grave contexto de violencia, tanto dentro como fuera del hogar, que podría perjudicar el desarrollo de las infancias.
En ese mismo compendio estadístico se identificó a los hombres como los principales perpetradores, siendo los presuntos victimarios en el 78.9% de los casos denunciados. Además, en el 38.5% de los registros, el agresor eran el padre de la víctima. También se evidenció que las mujeres continúan encontrándose en una posición de vulnerabilidad, por ser el grupo más afectado frente a la violencia. Este patrón revela la persistencia de jerarquías de poder y control que se apoyan en la agresión.
Un problema de salud pública
La violencia intrafamiliar es considerada como un problema de la salud pública. La ONU señala que pueden impactar en el desarrollo fisiológico del cerebro. Además, tiene consecuencias perjudiciales en la construcción de la autoestima, la personalidad y el estado emocional. Como resultado, puede llevar al desarrollo de dificultades de la salud mental como la depresión o las conductas autolesivas.
Por todos estos motivos, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC) mantine un seguimiento epidemiológico sobre la violencia familiar en coordinación con establecimientos de salud. Mediante la información recabada, son capaces de establecer perfiles e identificar las circunstancias en las que se dan los episodios con el fin de mejorar sus acciones preventivas.
Para finalizar la entrevista, Valentín hizo un llamado a la acción desde el interior de la familia y resaltó la importancia de escuchar a los niños cuando cuentan episodios de violencia, no minimizarlos. Asimismo, agradeció el apoyo de sus abuelos maternos que le creyeron y lo ayudaron a salir adelante.