Las últimas encuestas nacionales ubican a Keiko Fujimori por encima de Roberto Sánchez. Sin embargo, el elevado porcentaje de indecisos mantiene abierto el resultado de la segunda vuelta presidencial.
A una semana de la segunda vuelta presidencial en Perú, las principales encuestas nacionales muestran una contienda ajustada entre la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el representante de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez. Aunque los estudios coinciden en que Fujimori mantiene una ligera ventaja, el elevado porcentaje de indecisos y votos en blanco impide proyectar un resultado definitivo. A pocos días de la elección, el escenario continúa marcado por la incertidumbre y por una fuerte polarización política y territorial.
¿Qué muestran las encuestas para la segunda vuelta en Perú?
Las últimas mediciones realizadas por las principales encuestadoras del país coinciden en otorgar una ventaja moderada a Keiko Fujimori. No obstante, las diferencias entre ambos candidatos permanecen dentro de márgenes que reflejan una competencia cerrada.
La encuesta más reciente de Ipsos señala que Fujimori alcanza un 38 % de intención de voto, mientras que Roberto Sánchez obtiene un 35 %. El estudio también muestra que cerca del 27 % de los electores aún no decide su voto o considera votar en blanco o viciar su cédula.
Estos resultados confirman que, aunque existe una candidata con ventaja, la diferencia no resulta suficiente para anticipar un ganador definitivo antes de la jornada electoral.
Ipsos, Datum e IEP coinciden en una contienda ajustada
Los datos de otras encuestadoras refuerzan la percepción de una segunda vuelta altamente competitiva.
Datum Internacional, en su simulacro de votación realizado entre el 26 y el 30 de mayo, otorga a Fujimori un 39,8 % de respaldo frente al 35,9 % de Sánchez. La diferencia se mantiene relativamente estable respecto a otros estudios y refleja una disputa cerrada por la presidencia.
Por su parte, el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) presenta un escenario similar. Su encuesta ubica a Fujimori con un 36 % y a Sánchez con un 30 %. Aunque la candidata conserva la ventaja, los resultados muestran que ambos postulantes enfrentan dificultades para ampliar significativamente su base de apoyo.
La coincidencia entre distintas empresas encuestadoras fortalece la percepción de que Fujimori llega a la recta final de la campaña con una posición favorable, aunque todavía insuficiente para asegurar la victoria.
El voto indeciso podría definir la elección
Uno de los aspectos más relevantes de esta segunda vuelta es la elevada cantidad de ciudadanos que aún no han tomado una decisión definitiva.
Según Ipsos, alrededor del 27 % de los electores permanece indeciso o contempla votar en blanco o nulo. Esta cifra representa uno de los porcentajes más altos registrados en procesos recientes y convierte a este grupo en un actor decisivo para el resultado electoral.
Los especialistas advierten que la incertidumbre actual supera ampliamente la observada en anteriores segundas vueltas presidenciales. Mientras que en elecciones como las de 2006 y 2011 los niveles de indecisión rondaban el 8 %, actualmente superan el 25 %.
Este escenario dificulta las proyecciones y obliga a interpretar los sondeos con cautela, ya que una parte importante del electorado aún puede modificar el resultado final.
Diferencias regionales marcan la campaña electoral
Las encuestas también muestran una clara división territorial en las preferencias de los votantes.
De acuerdo con Ipsos, Keiko Fujimori concentra mayores niveles de respaldo en Lima Metropolitana y en sectores urbanos. En contraste, Roberto Sánchez obtiene mejores resultados en regiones del interior del país y en zonas rurales.
Esta distribución evidencia una brecha política que ha caracterizado varios procesos electorales recientes en Perú. Mientras algunos sectores priorizan propuestas relacionadas con la estabilidad económica y la experiencia política, otros muestran una mayor identificación con discursos orientados al cambio y la representación regional.
La división geográfica se convierte así en uno de los factores más importantes para comprender el comportamiento electoral durante esta segunda vuelta.
Debate presidencial busca captar a los votantes indecisos
Ante un escenario tan ajustado, el debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones adquiere una importancia estratégica para ambas campañas.
Los equipos de Fujimori y Sánchez consideran que este encuentro representa una de las últimas oportunidades para persuadir a los ciudadanos que todavía no han definido su voto.
Los analistas coinciden en que el desempeño de los candidatos durante el debate podría influir directamente en el segmento de electores indecisos, especialmente en un contexto donde las diferencias entre ambos postulantes son relativamente reducidas.
Por esta razón, las estrategias de campaña durante los últimos días estarán centradas en captar la atención de quienes aún mantienen dudas respecto a su decisión final.
Restricción de encuestas antes de la votación
Las autoridades electorales recordaron que la legislación peruana establece restricciones para la difusión de encuestas durante los días previos a la elección.
En cumplimiento de estas disposiciones, las empresas encuestadoras autorizadas deberán suspender la publicación de nuevos sondeos hasta después de los comicios programados para el 7 de junio.
La medida busca evitar que nuevas mediciones influyan directamente en la decisión de los votantes durante las últimas horas de campaña.
Una elección que permanece abierta
A pocos días de la segunda vuelta presidencial, las encuestas muestran una ventaja moderada para Keiko Fujimori. Sin embargo, la elevada cantidad de indecisos, la división territorial del voto y la competencia cerrada entre ambos candidatos impiden considerar el resultado como definido.
El desenlace dependerá en gran medida de la capacidad de las campañas para convencer a los electores que aún no han tomado una decisión. Por ello, la segunda vuelta presidencial de 2025 se perfila como una de las más disputadas e inciertas de los últimos años en Perú.