La Liga Femenina 2026 se encuentra en una etapa decisiva de la competencia y vuelve a poner en evidencia el crecimiento que ha experimentado el fútbol femenino en el Perú durante los últimos años. La participación de clubes históricos, la presencia de equipos provenientes de distintas regiones y una mayor difusión de los encuentros han contribuido a fortalecer la disciplina y ampliar su alcance entre nuevas audiencias.
Sin embargo, especialistas advierten que, pese a los avances alcanzados, todavía existen desafíos relacionados con infraestructura, financiamiento y profesionalización que deben resolverse para garantizar el desarrollo sostenible del fútbol femenino en el país.
La Liga Femenina gana protagonismo en el deporte peruano
La edición 2026 de la Liga Femenina reúne a algunos de los clubes más representativos del fútbol nacional, entre ellos Universitario de Deportes, Alianza Lima y Sporting Cristal. Asimismo, la presencia de equipos provenientes de diferentes regiones del país refleja un proceso de descentralización que permite ampliar la participación y el alcance de la competencia.
Durante los últimos años, la Liga Femenina se ha consolidado como el principal torneo de fútbol femenino en el país. Su crecimiento ha estado acompañado por una mayor cobertura en medios de comunicación, transmisiones digitales y una creciente presencia en redes sociales, factores que han permitido acercar la disciplina a nuevos públicos.
Más visibilidad para nuevas generaciones de futbolistas
El desarrollo de la competición también ha generado mayores oportunidades para niñas y adolescentes interesadas en practicar fútbol. La existencia de referentes nacionales y la exposición constante de las jugadoras han contribuido a incrementar el interés por este deporte.
Además de la Liga Femenina, diversas academias, clubes y organizaciones deportivas han ampliado sus programas de formación para mujeres, permitiendo que más deportistas puedan desarrollarse desde edades tempranas.
La profesionalización progresiva del torneo también ha favorecido la continuidad competitiva de las futbolistas, brindándoles espacios más estables para entrenar y competir.
Los desafíos que todavía persisten
A pesar de los avances registrados, el fútbol femenino peruano continúa enfrentando diversos retos. Entre ellos destacan las diferencias existentes respecto al fútbol masculino en aspectos como financiamiento, patrocinio, infraestructura y exposición mediática.
Especialistas señalan que la consolidación del deporte requiere una mayor inversión en espacios deportivos, programas de formación y apoyo económico para las deportistas. Asimismo, consideran necesario continuar promoviendo la igualdad de oportunidades dentro del sistema deportivo nacional.
Otro de los desafíos está relacionado con los estereotipos culturales que históricamente han limitado la participación femenina en determinadas disciplinas deportivas. Aunque la percepción social ha cambiado progresivamente durante los últimos años, aún persisten barreras que dificultan el acceso de algunas niñas y jóvenes al fútbol.
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Integrantes de la selección peruana femenina durante el reconocimiento del Estadio Ciudad de Lanús previo al encuentro frente a Argentina por las Eliminatorias al Mundial. Fuente: Instagram oficial de la Federación Peruana de Fútbol (@labicolor).
El respaldo institucional será clave para consolidar el crecimiento
Para Diego Rey, representante del Instituto Peruano del Deporte (IPD), el crecimiento del fútbol femenino en el Perú ha sido significativo gracias a una mayor organización de torneos y al incremento de oportunidades para las deportistas.
"Uno de los principales avances ha sido la creación y fortalecimiento de la Liga Femenina, la transmisión de partidos por televisión y redes sociales, y el aumento de espacios para entrenamientos y competencias", señaló.
Según Rey, la mayor visibilidad de la competencia ha permitido que más niñas y jóvenes encuentren referentes dentro del deporte y perciban que existen oportunidades reales para desarrollarse en esta disciplina.
Sin embargo, también considera que aún existen aspectos pendientes por resolver.
"El principal reto es seguir ampliando la inversión en infraestructura, formación deportiva y apoyo económico para las deportistas. También es importante trabajar en la masificación del fútbol femenino desde edades tempranas y reducir las brechas existentes respecto al fútbol masculino", afirmó.
Desde el IPD se vienen desarrollando iniciativas como la Academia IPD, programa gratuito dirigido a niños, niñas y adolescentes entre los 5 y 17 años que busca fomentar la práctica deportiva sin distinción de género. Asimismo, existe coordinación con la Federación Peruana de Fútbol, gobiernos regionales, municipios y clubes deportivos para impulsar proyectos vinculados al desarrollo del fútbol femenino.
Finalmente, Rey destacó que el crecimiento de la disciplina no puede depender únicamente del esfuerzo individual de las jugadoras.
"El crecimiento del fútbol femenino no puede depender únicamente del talento o el sacrificio individual de las jugadoras. El respaldo conjunto del Estado, las federaciones y el sector privado es lo que garantiza la viabilidad del deporte", sostuvo.
La Liga Femenina 2026 demuestra que el fútbol femenino peruano continúa avanzando y ganando espacio dentro del deporte nacional. No obstante, el desafío para los próximos años será transformar estos avances en una estructura sólida y sostenible que permita garantizar más oportunidades para las futuras generaciones de futbolistas.